La mosca (título original en inglés: The Fly) es una película estadounidense del año 1986 dirigida por David Cronenberg, y protagonizada por Jeff Goldblum junto a Geena Davis y John Getz. Esta película es una nueva versión de la película de 1958 La mosca dirigida por Kurt Neumann, que a su vez se basó en el relato corto de George Langelaan.
A su vez, esta versión tuvo una segunda parte llamada La mosca II (The Fly II) en 1989. La película y la secuela pertenecen al subgénero de la ciencia ficción biopunk.
Seth Brundle (Jeff Goldblum), un científico brillante pero excéntrico, conoce a Veronica Quaife (Geena Davis), una periodista de ciencias, en un evento de prensa organizado por la empresa que patrocina su trabajo. Él la lleva a su hogar y laboratorio donde le muestra su invento: Un par de cabinas denominadas “Telepods” que permiten la teletransportación instantánea de una cabina a otra. Brundle convence a Veronica de mantener su invento en secreto a cambio de los derechos exclusivos de la historia y ella empieza a documentar su trabajo. Aunque los telepods pueden transportar objetos inanimados, estos mutilan tejidos vivos, como es demostrado cuando un babuino vivo es destrozado durante una teletransportación.
Mientras trabajan, Seth y Veronica empiezan una relación. Su primer encuentro sexual inspira a Brundle a reprogramar el telepod para tratar con tejidos vivos, y él exitosamente teletransporta a un segundo babuino. Veronica se marcha antes de que puedan celebrar y Seth se preocupa que ella pueda reiniciar su relación con su expareja y editor, Stathis Borans (John Getz). En realidad, Veronica ha ido a confrontar a Stathis acerca de una amenaza velada, provocada por sus celos hacia Brundle, de publicar la historia sobre el telepod sin su consentimiento. Brundle decide teletransportarse solo, sin saber que una mosca ha entrado en la cabina transmisora con él, y emergiendo de la cabina receptora aparentemente normal.
Brundle y Veronica se reconcilian. Brundle empieza a exhibir gran fuerza, energía y potencia sexual, lo cual cree que es el resultado de la teletransportación, que ha “purificado” su cuerpo. Comienza a consumir azúcar en exceso y Veronica se preocupa con respecto a los cambios en el carácter de Seth y por los vellos duros y erizados que están creciendo en su espalda. Seth se vuelve violento y arrogante, insistiendo que el proceso de teletransportación es beneficioso e intenta forzar a Veronica a teletransportarse también. Cuando ella se niega, él se marcha, va a un bar y participa en un campeonato de pulsos, dejando a su oponente con una fractura abierta. Conoce a una mujer llamada Tawny y la lleva a casa, donde Veronica de regreso la rescata de ser teletransportada a la fuerza. Brundle expulsa a Veronica, pero más tarde, cuando sus uñas empiezan a caerse, comprende que realmente algo salió mal en el proceso de teletransportación. Revisa los registros de su computadora y descubre que la computadora del telepod, confundida por la presencia de dos formas de vida en la cabina transmisora, lo unió con la mosca a nivel genético-molecular.